sábado, 10 de marzo de 2012

Obama en busca del "voto judío": la controversia con Irán se cuela en las elecciones

                Si pudiéramos señalar una región compleja en el mapa mundial, sin dudas Medio Oriente sería una de ellas. A la presencia de las potencias occidentales -a partir del 2001 en Afganistán y en el 2003 en Irak –y la denominada “Primavera Árabe”, existen una serie de actores como Israel, Palestina e Irán que hacen que el juego geopolítico sea aún más problemático.


            El Lunes pasado se reunieron en la Casa Blanca Barack Obama –Presidente de los EEUU- y Benjamin Netanyahu –Primer Ministro de Israel- durante un lapso de dos horas. Allí estuvieron discutiendo sobre cuáles van a ser las próximas medidas a tomar con respecto a Irán y su plan de desarrollo de energía nuclear.

            Si bien Obama dejó asentada su posición de buscar una solución pacífica, manifestó que “(…) su compromiso con la seguridad israelí es inquebrantable”. Lo cual se suma a las sanciones económicas que se le han impuesto al régimen de Ahmadineyad luego de su negativa de frenar el plan de desarrollo de energía nuclear y el asalto a  la embajada británica, el último mes de Noviembre.


            Esta manifestación de apoyo y endurecimiento de Obama se condice con el panorama electoral de los EEUU, quien el 6 de Noviembre elegirá por la reelección del actual Presidente demócrata o por la opción del candidato republicano, la cual todavía no se ha definido. Luego del Súper Martes parece que Mitt Romney asoma como el precandidato con mayor apoyo, pero Newt Gingrich y Rick Santorum aún continúan con aspiraciones. Pero, ¿qué relación guarda el apoyo que puedan tener los EEUU con Israel y las elecciones?

            Los judíos tienen el mayor porcentaje de participación de votantes comparado con cualquier grupo étnico. Si bien la población judía es de seis millones de habitantes en los EEUU -alrededor de 2.3 % de la población total-, aproximadamente el 94% vive en trece estados importantes del colegio electoral. Al agregar a los no judíos pro Israel, principalmente a los denominados “(…) cristianos evangélicos, se puede inferir que su apoyo es significativo en la elección del Ejecutivo”. Siguiendo a García Valdecasas, los cristiano evangélicos “(…) engloban un amplio espectro de iglesias protestantes: luteranos, metodistas, baptistas, adventistas, etc., constituyendo el 25% de la población de EEUU. (…) El dato es más importante aún cuando se agrega que un tercio de ellos pertenece a algún grupo radical sionista cristiano”.

            La relación entre estos dos grupos proviene de la creencia adventista de que la segunda venida de Jesucristo está próxima y tendrá lugar en un Israel poblado de judíos, para lo cual es central la conformación del Gran Israel. Entonces, los posibles candidatos tienen un incentivo para ser pro Israel, lo que refuerza el apoyo a ese Estado en el Congreso, ya que no hay beneficios teniendo una posición abiertamente anti Israel y los costos son considerables. Por un lado por la pérdida de contribuciones de campaña, y por otro por los votos de los judíos y no judíos.  En definitiva, deben ser especialmente sensibles a las preocupaciones de los votantes judíos, por lo que se deduce que la política exterior del candidato seleccionado se verá influenciada por las promesas que se realizaron durante la campaña, tal cual observamos en la actualidad con Obama.


            Aparte debemos señalar las siguientes relaciones entre: el grupo de presión pro israelí-derecha israelí, grupo de presión pro israelí-Partido Republicano, grupo de presión pro israelí- Neoconservadores, derecha israelí-Neoconservadores y Partido Republicano-Neoconservadores. Pudiendo inferir la relación derecha israelí- Partido Republicano, lo cual es significativo para la contienda electoral. Es más, Netanyahu ha radicalizado su discurso porque los republicanos norteamericanos -a los que apoya- también lo han hecho. “Los discursos antisiria y antiirán pueden hacerles ganar votos tanto a republicanos como a los representantes de la extrema derecha de Israel” y, en este sentido, los republicanos ya han intentado atacar a Obama con frases como que “ha vuelto su espalda” a los israelíes, o que si “Obama sale reelecto, Irán tendrá un arma nuclear”.[1]

            Por su parte, Israel desde el comienzo del plan nuclear iraní –en el año 2008- viene anunciando un ataque unilateral y preventivo contra el Estado persa, ya que considera que el desarrollo de la energía nuclear tiene con fin la creación de armas nucleares. Sin embargo, los analistas –con los cuales concuerdo- descreen de un ataque solitario del Estado sionista, en virtud de que el contexto regional no le es favorable. Sobre todo luego de la “Primavera Árabe” –mediante la cual perdió a un aliado como Egipto- y del ataque a una flotilla de ayuda humanitaria que había zarpado desde Chipre hacia la Franja de Gaza, el 31 de Mayo del 2010, lo cual generó un distanciamiento con Turquía. Por lo tanto, estas amenazas son tomadas como un pedido de auxilio y apoyo a los EEUU, porque Israel no ve lejos un conflicto armado. Ya lo manifestó Netanyahu luego de la reunión: “Estados Unidos es grande y está lejos, mientras Israel es pequeño y está cerca de Irán... y por supuesto tenemos diferentes capacidades”[2], en referencia a la percepción de Obama con respecto a la controversia.

            Pero, ¿por qué digo que es el conflicto que se avecina? Porque el discurso de lo mandatarios de los EEUU, Israel e Irán se han endurecido a partir de que se encuentran los tres próximos a elecciones. En Irán se celebraron la semana pasada elecciones legislativas, las cuales han tenido un resultado adverso para Ahmadineyad y que harán más difícil la gobernabilidad; en los EEUU ya lo hemos descrito; y en Israel se celebrarán el año próximo elecciones – en las cuales Netanyahu buscará su reelección-, y como representante de la derecha israelí, la cual es más dura - promociona la cultura judía, enfatizando el nacionalismo a través del culto a la bandera y al heroísmo de los hombres- su endurecimiento será lógico.


            De esta forma ya empezamos a advertir una serie de signos que pueden derivar en un conflicto armado, el año próximo. ¿Por qué el año próximo? Porque los EEUU no se embarcará en un conflicto de éstas magnitudes en marco de la crisis económica y electoral en la cual se encuentra. Esto le dará cierto tiempo a Irán para replantear su posición o endurecerla aún más. Sólo el tiempo nos dirá que ocurrirá.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Crisis económica en España

          En las columnas que hemos compartido hasta el momento, frecuentamos temas de política interméstica, ya que un problema externo ha tenido el potencial de alterar el equilibrio político afectando intereses particulares al interior del país. Se ha denominado a esta posición “malvinización de la política exterior” de la Argentina, término con el cual no estoy de acuerdo ya que como he dejado asentado, mi posición es de apoyo a la estrategia que se ha adoptado hasta el momento. Pero justamente, como ya he tratado esta temática, para el día de hoy quería retomar el que continúa siendo el tema central en marco de la agenda internacional, y es la crisis económica a nivel mundial. Para esto, nos enfocaremos en el caso de España.


            Igualmente, este tema es de incumbencia para los ciudadanos argentinos, ya que a partir de la crisis del año 2001 de 36429 inmigrantes argentinos en España se trepó a 150242 en el año 2006. Sin embargo, la crisis económica española ha afectado de manera tal la generación de empleos, que en el 2011 la cantidad de inmigrantes argentinos había bajado hasta 120012. España es el principal destino elegido por los inmigrantes argentinos representando un 28.40%, por encima de los EEUU (17.86%) y Paraguay (7.65%). Vale decir que la primera ola de emigración se produjo durante la última dictadura militar, entre 1976 y 1983, teniendo como destinos principales a España, Estados Unidos, México y Venezuela. Pero a partir de los años 1990, debido a que se suprimió la necesidad de las visas entre la Argentina y Estados Unidos –cuestión que ya no es tal- mucha cantidad de argentinos emigraron hacia el país norteamericano. La última ola de emigración se dio –como mencionara antes- durante la crisis del año 2001, siendo el principal destino Europa, y en especial España, aunque también se produjo un aumento de la emigración hacia países vecinos, en especial Brasil, Chile y Paraguay.


            ¿Por qué traigo a colación esto? Por los controles migratorios rigurosos que se están aplicando desde el año 2002, especialmente a los latinoamericanos, quienes no necesitan visa de ingreso a España. Esta situación se produce más allá de que el ex presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, prometió un trato acorde a los vínculos históricos entre ambos países. Los extranjeros deben presentar

               “(…) pasaporte válido con vigencia no menor a seis meses, pasaje ida y vuelta con una fecha de retorno no superior a los 90 días, período máximo de permanencia en la UE, y seguro médico de viajero. También deben demostrar solvencia económica a través de una tarjeta de crédito o dinero en efectivo y/o cheques de viajero, con un promedio disponible de gastos de 57 euros por día de estancia o un mínimo de 513 euros en efectivo. Asimismo, los turistas tienen que presentar la reserva del hotel donde se van a alojar o una nota de invitación emitida por un residente en España, donde vaya a alojarse, realizada ante la Policía nacional. Este último requisito de entrada es el que más dificultades está generando, ya que obliga a los turistas a reservar hoteles con anticipación, lo que limita especialmente a los más jóvenes que van a recorrer Europa” (Puntal, 2008).[1]

            Introduciéndonos en la situación económica de España, el desempleo alcanzó a finales de febrero un nuevo récord, con más de 4,7 millones de desempleados, de acuerdo al Ministerio de Empleo -tiene la tasa de desempleo más elevada de los países industrializados- y las previsiones del Gobierno son que seguirá aumentando en 2012 hasta alcanzar una tasa media del 24,3%, o sea 6 millones de desocupados. El sector económico más importante de España ha sido la construcción, y debido a  la crisis del mismo –es el quinto año que presenta desaceleración- se espera que el país entre en recesión en el 2012. A su vez se conoció que el déficit público español en 2011 ascendió al 8,51% del PIB, muy por encima del objetivo del 6%. Según el gobierno de Mariano Rajoy, perteneciente al Partido Popular de corte conservador, estas cifras justifican la reforma laboral tan criticada en estos días.

            El 10 de febrero se aprobó una nueva reforma para flexibilizar el mercado laboral, incluyendo una rebaja de las indemnizaciones por despido, contrato para impulsar las contrataciones indefinidas de jóvenes en las pymes, los convenios que prevalecerán serán entre la empresa-trabajador y no los colectivos que puedan gestionar los sindicatos entre otros puntos. La aplicación de la flexibilidad laboral requiere de un proceso de desregulación del mercado laboral basado en la libertad de contratación y el contrato individual de trabajo, flexibilizando los antiguos mecanismos logrados por los sindicatos en el siglo XX. Se permite así mejorar los servicios, mayores oportunidades a las empresas y a las personas, en un contexto donde las estructuras rígidas y las legislaciones abultadas y complejas resultan en impedimentos a ser superados en pos de mayor libertad para la población económicamente activa.

            Ésta medida más los recortes anunciados en marco de las comunidades autónomas  –se ha solicitado a las comunidades autónomas recortes que alcancen 10 mil millones de euros y despidos de empleados públicos- provocó una ola de manifestaciones en todo el país, sobre todo en ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia. Aunque, hay que señalar que, el recorte se debe a que ha existido una expansión del gasto público durante ocho años que tarde o temprano se tornó insostenible. La cuenta en sencilla: se gastaba más de lo que ingresaba. Allí radica el problema, el cual ya he manifestado se puede reproducir en nuestro país, sino se reduce el gasto público y comienza una fuerte redirección de los fondos para invertir y atraer inversión extranjera.


            El contexto es complejo para una España que supo ser atractiva para los inmigrantes latinoamericano, los cuales ven en estos datos factores de expulsión. La realidad marca que la crisis económica se ha instalado en el país ibérico, derrumbando la frase de que “allá –por España- no hay crisis, sino que no están acostumbrados como nosotros a soportarlas”.

lunes, 5 de marzo de 2012

viernes, 24 de febrero de 2012

La controversia en torno a los "intelectuales"

          
           La semana pasada analizamos la controversia en torno a las Islas Malvinas, en la cual concluía que: “(…) por el momento las negociaciones se vienen realizando en términos diplomáticos, primando –como dijera el ex embajador Carlos Pérez Llana- la razón por sobre la pasión. Y en estos carriles debe permanecer la discusión, ya que la Argentina tiene argumentos jurídicos e históricos sólidos, en marco de un debate complejo, mediante la cual ha desarrollado una política activa.  Pero bien sabemos que la discusión no transcurre solamente en esos dos planos, sino que el plano político juega un rol fundamental, por lo que considero desacertado tomar medidas restrictivas -como suspender vuelos a las islas- que pueden argumentar un endurecimiento de las acciones británicas. Y la realidad nos marca que un país como el nuestro, que forma parte del G-20 -por lo tanto está considerado como un país emergente-, y por su posición geopolítica, no tiene otra opción que el reclamo diplomático. Recordemos que estamos hablando de un Reino Unido miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, miembro de la OTAN, como así también de la Unión Europea y el G-8. Siendo el principal socio político en el mundo de los EEUU”.

Los kelpers: una cuestión fundamental de la controversia


            Pero también advertíamos que existían ciertos componentes de la controversia que iban a ser difíciles de resolver, como era el caso de los kelpers. Justamente esta semana,  dos medios declarados opositores al gobierno –los diarios La Nación y Clarín-, dieron lugar a una serie de columnas donde este tema se trataba. Los autores adoptaron una posición que podríamos denominar, por lo menos, polémica. Se observa como el concepto de Robert Putnam de “política interméstica” se cuela en el conflicto, ya que se entiende por interméstico a un problema externo o una decisión en política exterior –continuar con el reclamo de las Islas Malvinas- que tiene el potencial de alterar el equilibrio político o económico interno y de afectar intereses particulares al interior de la sociedad de un país. Por ejemplo, el investigador Marcos Novaro declaró en el diario La Nación que “(…) la cuestión Malvinas contamina no sólo la política exterior sino toda la política argentina”, una prueba más de que estamos frente a una materia de política interméstica.

Demandas de los 17 intelectuales 

            La opinión de estos intelectuales fue presentada a través de un documento titulado “Malvinas, una visión alternativa”. Entre los firmantes se encuentran intelectuales como Beatriz Sarlo, Juan José Sebreli, Santiago Kovadloff, Rafael Filippelli, Emilio de Ipola, Vicente Palermo, Marcos Novaro y Eduardo Antón; de los periodistas Jorge Lanata, Gustavo Noriega y Pepe Eliaschev; de los historiadores Luis Alberto Romero e Hilda Sábato; de los constitucionalistas Daniel Sabsay, Roberto Gargarella y José Miguel Onaindia, y del ex diputado nacional Fernando Iglesias.

                                                            Jorge Lanata      Beatriz Sarlo       Fernando Iglesias

            En el texto piden, entre otras cosas, que:”(…) se tengan en cuenta los derechos e intereses de los habitantes de las islas. (…) La opinión pública argentina está madura para una estrategia que concilie los intereses nacionales legítimos con el principio de autodeterminación sobre el que ha sido fundado este país. (…) Como miembros de una sociedad plural y diversa que tiene en la inmigración su fuente principal de integración poblacional, no consideramos tener derechos preferenciales que nos permitan avasallar los de quienes viven y trabajan en Malvinas desde hace varias generaciones, mucho antes de que llegaran al país algunos de nuestros ancestros. (…) se deben respetar el modo de vida, los deseos e intereses de los isleños, lo cual implica abdicar de la intención de imponerles una soberanía, una ciudadanía y un gobierno que no desean. (…) Necesitamos abandonar la agitación de la causa-Malvinas y elaborar una visión alternativa que supere el conflicto y aporte a su resolución pacífica”. (La Nación, 2012)[1].

Fragmentación que no es tal

            En este caso en particular, estoy en desacuerdo con los argumentos esgrimidos por los intelectuales, los cuales se han ganado la crítica tanto del oficialismo como de la oposición. Mi posición –como he dejado demostrado en distintas columnas- no es de oposición al gobierno nacional, pero si es crítica. Por ejemplo, cuando analizamos el tema de Aerolíneas Argentinas. Sin embargo, para la cuestión de las Islas Malvinas, he dejado en claro que la gestión ha sido sumamente positiva.

            La Argentina tendrá en cuenta los derechos e intereses de los habitantes de las Islas Malvinas, en caso de que se tomara alguna resolución en el largo plazo a favor de nuestro país, pero de ninguna forma aceptará el principio de autodeterminación que esgrime Reino Unido y el cual pretenden aceptar los autores del informe. Recordemos que la posición británica, ha sido sostener el derecho de autodeterminación de los habitantes de las islas, invocando la resolución 1514 de las Naciones Unidas, que acordó a los pueblos coloniales el derecho de independizarse de los Estados colonialistas. Pero no es el caso de las Islas Malvinas, debido a que Gran Bretaña procedió a expulsar a los argentinos que residían en las islas, reemplazándolos por súbditos de la corona que pasaron a ser kelpers y luego ciudadanos británicos. A su vez, la Resolución 2065 (XX) para el caso de las Islas Malvinas reconoce que existe una cuestión colonial particular por lo cual el principio de “autodeterminación de los pueblos” resulta inaplicable, justamente por lo que marcaba antes. Desde entonces Naciones Unidas ha emitido 38 resoluciones en la misma dirección.


            Concuerdo en que se debe tener como única alternativa la solución pacífica del conflicto, pero en ésa dirección está trabajando el gobierno nacional. Saludo que se abra el debate y se planteen distintos enfoques pero críticas sinsentido como ésta, no aportan nada al objetivo de nuestro país, y pueden mostrar fracturas que no son tales. Nuestro país debe propender a un desarrollo económico sostenible, el cual le permita establecer una serie de alianzas estratégicas a nivel internacional, y allí iniciar una política de seducción hacia los kelpers. No será una tarea sencilla en el contexto actual, pero bien vale el esfuerzo.

viernes, 17 de febrero de 2012

La controversia en torno a las Islas Malvinas


            En la última columna que tuvimos el año pasado, recorrimos cuáles podían llegar a ser los temas de la agenda internacional de este año. Dentro de esos temas mencionábamos que nuestro país continuaría con el reclamo en torno a la soberanía de las  Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes

            Las noticias de las últimas semanas, no hacen más que confirmar lo que señalábamos. Igualmente, a fines de Junio habíamos tratado la temática, ya que en aquél momento nuestro país había renovado el reclamo de soberanía sobre las islas en la reunión sobre Descolonización que se realizó en la Organización de Naciones Unidas (ONU). Esto fue luego de las declaraciones del Primer Ministro británico, David Cameron, ante el Parlamento londinense, en el cual manifestaba que: “Mientras las islas Falklands quieran ser territorio soberano británico deben seguir siendo territorio soberano británico. Punto. Final de la historia”.

                Cuatro puntos a tener en cuenta

              Lo que  propongo es que desglosemos el tema, ya que como se puede apreciar es complejo. En primer lugar, cabe preguntarse ¿cuáles son los argumentos de uno y otro Estado?

            Desde la Argentina existen seis argumentos claves para reclamar la soberanía. Primero, la continuidad geológica, ya que las islas se encuentran en la misma placa continental que Argentina; segundo, por la contigüidad geográfica, porque Argentina es el Estado soberano más próximo a las islas; tercero, por la herencia colonial o el principio del derecho internacional denominado “Uti possidetis iure” –“como poseías (de acuerdo al derecho), poseerás”, en virtud de que las islas, al momento de producirse el proceso de independencia, se encontraban bajo domino español, en jurisdicción del Virreinato del Río de la Plata; cuarto, por continuidad en la ocupación, ya que salvo en breves lapsos, tanto durante el período colonial como luego de la independencia, las islas estuvieron ocupadas por representantes del gobierno español de las Provincias Unidas, respectivamente; quinto, por ocupación efectiva al momento de la usurpación. Cuando en 1833 se produce la usurpación por parte de los británicos de las Islas Malvinas, se encontraba una delegación del gobierno de Buenos Aires, encabezada por José María Vernet, siendo obligados a abandonar las islas por la fuerza. Y por último, por continuidad en los reclamos. Desde el mismo momento de la usurpación y hasta la actualidad, los sucesivos gobiernos han reclamado la restitución de las islas, tanto ante el Reino Unido de Gran Bretaña como ante los organismos internacionales, cuestión que mencionamos en el artículo del año pasado.

            Desde la posición británica, han optado por sostener el derecho de autodeterminación de los habitantes de las islas, invocando la resolución 1514 de las Naciones Unidas, que acordó a los pueblos coloniales el derecho de independizarse de los Estados colonialistas. Pero no es el caso de las Islas Malvinas, debido a que Gran Bretaña procedió a expulsar a los argentinos que residían en las islas, reemplazándolos por súbditos de la corona que pasaron a ser kelpers y luego ciudadanos británicos. A su vez, la Resolución 2065 (XX) para el caso de las Islas Malvinas reconoce que existe una cuestión colonial particular por lo cual el principio de “autodeterminación de los pueblos” resulta inaplicable, justamente por lo que marcaba antes. Desde entonces Naciones Unidas ha emitido 38 resoluciones en la misma dirección.

            En segundo lugar, ¿por qué Gran Bretaña se niega a sentarse a dialogar con nuestro país?

            Esta acción se debe a la exploración y explotación de recursos naturales renovables y no renovables, los cuales contradicen el mandato de introducir innovaciones unilaterales mientras persista el conflicto. De esta forma, aparecen los verdaderos intereses estratégicos y económicos en la zona.


            En tercer lugar, se ha internacionalizado la disputa. Como Matías Pablo Arese en su artículo “Argentina internacionaliza la disputa con Gran Bretaña” (http://www.geic.com.ar/2010/2012/02/12/argentina-internacionaliza-la-disputa-con-gran-bretana-por-malvinas/)  apunta, hoy se puede percibir “(…) el accionar de los bloques regionales como Mercosur, UNASUR y ALBA a favor de Argentina y la CARICOM apoyando a Gran Bretaña, además de la tímida intervención de la OEA (la participación de la Unión Europea fue nula)”. El caso concreto de esta internacionalización fue la resolución firmada por los países miembros del Mercosur, que impide a los barcos con bandera de las Islas Malvinas atracar en los puertos.

            En cuarto lugar, hay que tener en cuenta una serie de denuncias que fueron realizadas por el canciller argentino Héctor Timerman el viernes pasado, ante el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) por la “militarización” del Atlántico Sur por parte de Gran Bretaña. Al arribo del moderno buque de guerra HMS Dauntless a las islas Malvinas y de la posible presencia del submarino nuclear Vanguard en sus aguas circundantes, hay que sumarle “(…) la presencia del príncipe William, heredero directo del trono, para realizar ejercicios militares. Aunque este punto de vista no fue incluido en la protesta ante la ONU, Buenos Aires ya había repudiado su presencia en las islas mediante un comunicado de prensa particularmente duro en el que sostenía: “El pueblo argentino lamenta que el heredero real arribe a suelo patrio con el uniforme del conquistador y no con la sabiduría del estadista que trabaja al servicio de la paz” (Arese, 2012).



           ¿La Argentina un país colonialista?

            También habrá que esperar los resultados que arroja el “Informe Rattenbach”, estudio encargado por la dictadura argentina para explicar las razones de la derrota bélica y que luego fuera censurado por la propia Junta Militar. Por otra parte, son irrisorias las declaraciones del Primer Ministro británico, al señalar que la Argentina es un “país colonialista”. Lo invito a leer a Juan Carlos Puig –ex Ministro de Relaciones Exteriores de nuestro país durante la presidencia de Illía-, donde marca que una tendencia profunda de nuestro país a lo largo de su historia ha sido la debilidad de la política territorial.

            Por el momento las negociaciones se vienen realizando en términos diplomáticos, primando –como dijera el ex embajador Carlos Pérez Llana- la razón por sobre la pasión. Y en estos carriles debe permanecer la discusión, ya que la Argentina tiene argumentos jurídicos e históricos sólidos, en marco de un debate complejo, mediante la cual ha desarrollado una política activa.  Pero bien sabemos que la discusión no transcurre solamente en esos dos planos, sino que el plano político juega un rol fundamental, por lo que considero desacertado tomar medidas restrictivas -como suspender vuelos a las islas- que pueden argumentar un endurecimiento de las acciones británicas. Y la realidad nos marca que un país como el nuestro, que forma parte del G-20 -por lo tanto está considerado como un país emergente-, y por su posición geopolítica, no tiene otra opción que el reclamo diplomático. Recordemos que estamos hablando de un Reino Unido miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, miembro de la OTAN, como así también de la Unión Europea y el G-8. Siendo el principal socio político en el mundo de los EEUU.

lunes, 9 de enero de 2012

miércoles, 4 de enero de 2012

Temas de la agenda internacional 2012

           El día de hoy no vamos a tratar un tema en particular, sino que vamos a tratar de esbozar un panorama de cuáles pueden llegar a ser los temas centrales de la agenda internacional en el 2012 y cómo nuestro país se presenta ante ellos.

            Creo firmemente que el tema que va a dominar la agenda internacional es –al igual que este año- la crisis económica a nivel mundial. Los dos principales perjudicados han sido EEUU y Europa. Pero como lo expresa Carlos Pérez Llana en el artículo del diario Clarín “2012: agenda dominada por la incertidumbre global”::“(…) las consecuencias son distintas. En el caso norteamericano lo que está en juego es cómo los EEUU enfrentarán el desafío estratégico chino; para Europa la cuestión es sobrevivir”.

            Entonces, tendremos que observar cuáles son las medidas que adoptan los países europeos para salir de una crisis que ya tiene efectos sociales y políticos, y a los cuales se les han sumado cuestiones comunitarias. Siguiendo a Pérez Llana, si el proyecto europeo sobrevive, un nuevo Tratado consagrará una “Europa a varias velocidades”, donde convivirán un “núcleo Norte” que incluiría a Francia y un espacio Mediterráneo -cuya relación con el euro resta definir-. Así se plantean dos interrogantes: si habrá ampliación con nuevos socios, y cómo se articulará la relación entre el “núcleo Norte” y una Gran Bretaña cada día más distanciada del continente.

            Es difícil pensar una Europa sin Gran Bretaña. Si nos atenemos a lo que la historia europea ha marcado, los británicos  no se van a desembarazar de los asuntos de la Europa Continental, ya que no obedecería a su política pragmática que tanto la ha distinguido a lo largo de los años.

            En cuanto a EEUU, hay que dividir el plano externo del interno. En el plano externo, la realidad marca que Washington ha perdido cierta iniciativa en el contexto internacional: “Ha tenido un papel irrelevante en el G20 de Cannes, se ha visto incapaz de introducir una agenda de negociaciones entre Israel y palestinos, ha sido espectador en la crisis europea, ausente en Latinoamérica”. En cuanto al plano doméstico, en septiembre analizamos su crisis política y económica, fruto del debate para elevar el  límite de endeudamiento público, que ya había alcanzado los 14, 3 mil millones dólares –el 99% del PBI anual del país-. A partir de ese debate apareció en escena con mayor fuerza el Tea Party, protagonista en las actuales elecciones primarias republicanas.

             Esta última afirmación me permite introducirme en el otro tema que será protagonista el año próximo: las elecciones en algunos Estados importante de nuestro continente y Europa. En julio se celebrarán en México, y el PRI aparece como favorito con su candidato Enrique Peña Nieto, para retomar el poder que perdiera en el 2000.  En octubre se celebrarán en Venezuela, donde Hugo Chávez espera continuar en el poder hasta el 2019. Pero no se le presenta un panorama sencillo al actual presidente, porque la oposición se hace oír cada vez más, existen innumerables problemas de violencia que se suman a sus propios problemas de salud. En noviembre se celebrarán en los EEUU, donde más allá de los problemas económicos y políticos Obama aparece como el candidato favorito. Pero esto se debe a que no aparece un candidato claro en marco de las elecciones primarias republicanas, donde los candidatos han ido declinando al aparecer ciertos escándalos personales u olvidando propuestas de campaña en pleno debate. Por otra parte, han corrido el espectro ideológico aún más a hacia la derecha –para de esta forma captar el voto del núcleo duro republicano, o sea el Tea Party-, prometiendo políticas antiinmigratorias extremas –lo cual hace que Obama capte estos votos-. Por último, en Francia se determinará si Sarkozy prosigue o asume el Partido Socialista, lo cual tendrá repercusiones en el contexto crítico actual; y si en  Rusia se continúa apostando al tándem Medvédev -Putin.

            Queda por analizar qué puede suceder en marco de un fenómeno que ha tenido gran repercusión este año: la “Primavera Árabe”. En estos momentos genera más incertidumbre que certezas. A las elecciones que se aproximan en Egipto y la crisis sin solución en Libia, ha aparecido un gran interrogante que hemos tratado en el blog: Siria. Las potencias occidentales, con sus intervenciones poco efectivas, han demostrado que pesan más los intereses nacionales y particulares que las cuestiones humanitarias. Y ahora aparece Irán como el nuevo foco de conflicto, ya que en teoría, en Irak y Afganistán la situación está bajo control, premisa que se comenzó a consolidar luego de la muerte de de Bin Laden. Enfatizó lo de bajo control, ya que si bien las tropas norteamericanas han abandonado el Estado, a los pocos días se produjo un atentado que dejó aproximadamente 85 muertos. Al Qaeda no protagonizó la agenda internacional, ya que “(…) terrorismo e islamismo pulsearon en Afganistán, Pakistán e India”.

            Y al análisis hay que sumar a China, que con el Acuerdo de Libre Comercio Transpacífico, que abarca desde Vietnam y Malasia, pasando por Australia y sumando al litoral Pacífico latinoamericano con Chile y Perú, quiere comenzar a extender su influencia.

            Para concluir, cómo se presenta nuestro país frente al 2012 en el plano internacional. En cuanto a la situación económica, ya lo hemos analizado aquí. La crisis económica establezco que será más por cuestiones domésticas que internacionales. Pero que se entienda: la crisis económica es a nivel mundial y nuestro país no está exenta de ella. Por otra parte, habrá que ver el rumbo que toma el Mercosur, el cual plantea ampliarse y el rol que terminan desarrollando la UNASUR y la CELAC. Los reclamos por Malvinas continuarán, pero el Primer Ministro británico, David Cameron, parece intransigente a sentarse a dialogar.

            Seguramente hay muchos temas, tanto a nivel nacional como internacional que no he considerado, los cuales serán noticia y formarán parte de la agenda doméstica e internacional. Esperemos estar aquí para analizarlos.